Seguramente no ha escuchado hablar de lo prebióticos o los confunde con los probióticos, pero no se preocupe aquí le decimos ¿Qué pasa con los prebióticos?

¿Nunca ha oído hablar de los prebióticos?

Son los compañeros de los probióticos y son ingredientes alimentarios no digeribles que ayudan a los billones de microbios del tracto gastrointestinal. Cada vez más, los científicos están descubriendo la importancia de estos prebióticos para el bienestar diario.

Una revisión sistémica publicada descubrió que los preparados para lactantes enriquecidos con suplementos prebióticos pueden ayudar a prevenir el eczema. Este hallazgo es un indicador más del delicado equilibrio bacteriano necesario para una salud óptima.

“El intestino, en particular el colon, es un ecosistema bacteriano inmensamente complejo que influye directamente en la salud y el bienestar”, afirma el doctor Roberto Rodríguez, director del departamento de ciencias de la alimentación y la nutrición de la Universidad Nacional. “Los prebióticos nos permiten manipular la ecología para promover las bacterias más positivas para la salud frente a los elementos menos deseables”.

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Vista microscópica de las bacterias - foto de stock

En la Reunión y Exposición Nacional de 2021 de la Sociedad Química, Rodríguez citó cómo las personas con enfermedades gastrointestinales, diabetes tipo 2, diarrea del viajero e inflamación pueden beneficiarse de los prebióticos.

El reto de los prebióticos, sin embargo, es que suelen encontrarse en alimentos y plantas que no consumimos en grandes cantidades, como la cebolla, el ajo y la achicoria (y el trigo en pequeñas cantidades). Rodríguez, así como el Servicio de Investigación Agrícola del Departamento de Agricultura, abogan por añadir prebióticos a los alimentos.

“Una ventaja de los prebióticos sobre los probióticos es que, al no estar vivos, no tenemos que preocuparnos de matarlos como hacemos con los probióticos”. “Esto significa que pueden formularse en una amplia gama de productos alimenticios, como cereales para el desayuno, pan y zumos”.

Al igual que los probióticos, las dosis efectivas y las necesidades diarias de los prebióticos varían. En México, los niveles naturales de prebióticos en la dieta diaria son bastante bajos.

“Una ingesta de unos 20 gramos al día tendrá una diferencia medible en la mayoría de las personas, pero algunas tendrán resultados con menos, quizá 10 gramos al día”. “Los ecosistemas intestinales de las distintas personas tienden a responder de forma muy diferente a los cambios dietéticos, y existe una amplia variación en lo que se consideraría niveles “normales” de las distintas bacterias en el intestino”.

La buena noticia es que el efecto secundario de la ingestión excesiva de prebióticos es relativamente benigno. “Lo peor es la producción de gases”. “Si se produce, suele remitir al cabo de unos días, ya que el ecosistema bacteriano del intestino cambia y se adapta a la nueva dieta”.

Fondo de bacterias en forma de varilla - foto de stock

Alimentos con probióticos fermentados:

Alimentos ricos en prebióticos:

  • Raíz de achicoria
  • Alcachofas
  • Espárragos
  • Cebollas y chalotas
  • Ajo

En definitiva, esperamos que conocer la diferencia entre prebióticos y probióticos te ayude a entender que también son necesarios para mantener buena salud.

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